jueves 10 de enero de 2008

LA MANSIÓN WINCHESTER



Hay pocos sitios tan raros como la Mansión Winchester, construcción de estilo victoriano situada en California. Las sorpresas suceden apenas se cruza el umbral, así que se aconseja seguir las recomendaciones de los guías (la casa Winchester sólo se puede visitar acompañado): no desviarse nunca del recorrido propuesto porque nadie puede garantizar que el visitante perdido sea encontrado nuevamente.


UN POCO DE HISTORIA

En 1862, William Winchester, el heredero de la famosa fábrica de rifles a repetición que fue uno de los pilares de la conquista del oeste americano, contrajo matrimonio con la que a partir de entonces sería su esposa, Sarah Winchester.


Sarah y William Winchester


Con una fortuna consolidada y un alto estatus social todo parecía no poder ir mejor. Sin embargo, dos trágicos sucesos dejarían marcada para siempre a Sarah, que nunca se recuperaría de ello. Primero fue la muerte prematura de su hija Annie, y pocos años después, la de su marido.
Esto fue sin duda uno de los detonantes que desencadenarían su extraña conducta en los años posteriores.

LA MALDICIÓN

Sarah Winchester, sin poder encontrar una razón natural para su tragedia, la buscó en lo sobrenatural, dado que en aquella época estaban en pleno auge las reuniones y sesiones de espiritismo.
Sarah contactó con una médium de Boston, según la cuál estaba siendo acosada por una horda de espíritus de indios y soldados muertos por las balas de los rifles durante la conquista del Oeste y la guerra de secesión, así que, aconsejada por esta médium, decidió mudarse para intentar calmar a los espíritus que la acechaban.

Pensó que si les construía una casa especial para ellos estaría a salvo mientras duraran las obras. En caso contrario, y siempre según la médium, ella sería la siguiente víctima de la lista Winchester.

LA LEYENDA DE LA WINCHESTER MYSTERY HOUSE

Sarah Winchester pensó que si la casa nunca se terminaba ningún fantasma podría instalarse en ella, así que mantuvo la casa en construcción día y noche durante 38 años, haciendo y deshaciendo habitaciones, puertas, escaleras y techos.


Concretamente la casa tenía 2 hectáreas y media de superficie, 7 pisos, 160 habitaciones, 10.000 ventanas, 476 puertas, 3 ascensores, 6 cocinas, 47 chimeneas y 52 tragaluces.

Existen escaleras en forma de Y y escaleras y puertas que llevan a la nada.


Se decía que la Sarah era capaz de pasar a través de las paredes, pero se descubrió que la casa tenía varios escondites secretos para controlar el trabajo del personal sin ser visto.
Habitación de Sarah Winchester

Se dice que ya anciana seguía teniendo una magnífica memoria y era capaz de recitar uno a uno los objetos de cada estancia.

EL Nº 13

Existe una notable obsesión por el número 13. Hay 13 baños, y al decimotercero se llega subiendo 13 escalones y tiene 13 ventanas. Todas las rejillas de desagüe tienen 13 agujeros, el pavimento de entrada está compuesto por 13 sectores, hay 13 cúpulas de cristal, escaleras de 13 escalones que no llevan a ninguna parte, y el testamento de Sarah estaba dividido en 13 partes y fue firmado 13 veces.


Escalera de 13 escalones que no lleva a ninguna parte

Se dice que tras la muerte de Sarah, en 1922, hubo una actividad paranormal considerable.

ESTADO ACTUAL

Aunque la casa sufrió algunos daños serios en el terremoto de San Francisco de 1906, fue restaurada y está en muy buen estado.





En la actualidad, la mansión Winchester es una atracción turística que recibe al año multitud de visitas.


De cuando en cuando, debido a su gran dimensión y sus estancias laberínticas, algún visitante e incluso algún guía se pierde en su interior. Numerosas personas que se ha perdido en la mansión comentan que lo peor no es no encontrar el camino sino la terrible sensación de sentirse observados y acechados por entidades invisibles.

VISITAS

Hay visitas guíadas todos los días y las noches de Halloween y las de los viernes 13 se hacen excursiones especiales guiadas a oscuras, alumbrados únicamente por la luz de las linternas.
En una o dos horas se puede visitar toda la mansión.

miércoles 9 de enero de 2008

LA MASÍA "MALDITA"




ASISTENTES

Eugenia Hernández (Albir)
David Ruiz (Benidorm)
Andrea L. (Albir)
Copérnico García (Alcoy)

Nos enteramos de la existencia de esta masía por un amigo, Jorge Rodríguez. Por ello no voy a dar ni el nombre ni la ubicación de la misma.

LA INVESTIGACIÓN

17.00 – 18.00: David y yo llegamos a la Masía y aprovechando que aún no ha oscurecido, y mientras esperamos a Copérnico y Andrea, nos disponemos a realizar una visita de reconocimiento y a ir subiendo el equipo. No podemos acceder en coche hasta la casa puesto que en el camino hay una cadena que impide el acceso de vehículos a la misma, por lo que el coche queda a cierta distancia.





Realizamos algunas fotografías de la masía y sus alrededores.





18.00 – 18.15: Vamos colocando el equipo en una estancia que está situada en la planta baja, a la que accedemos por la parte superior trasera de la casa, donde curiosamente todavía hay electricidad y, por lo tanto, tenemos luz.

Subo a colocar los sensores de movimiento en la planta superior y después regreso al “campamento base” para seguir colocando el equipo. Al no tener cobertura en el interior de la masía me dispongo a salir al exterior de la casa. Efectivamente fuera tengo cobertura así que mando un mensaje a Andrea para saber si ya están llegando.

Estando fuera salta el sensor que yo he colocado al lado de la escalera por donde se baja al “campamento base” enfocado hacia el pasillo donde hay dos habitaciones.
Una vez mandado el mensaje vuelvo adentro y David me comunica que el sensor ha saltado. Ya que yo estaba fuera y él en la planta baja, llegamos a la conclusión de que la causa de ello no hemos sido ninguno de los dos, puesto que yo creía que quizá él había subido y por eso había saltado, y él pensaba que quizá fui yo que había pasado por delante.


Cámara colocada en la planta superior y sensor que saltó.


18.15: David se dispone a conectar una cámara a la televisión que ha traído para así visualizar desde la planta baja lo que pueda ocurrir en la planta superior. El problema es que el cable no es lo suficientemente largo así que tiene que bajar al coche a por una alargadera.

Justo antes de irse oímos claramente lo que parece ser un gruñido o gemido en una habitación que hay en la estancia que hemos escogido como “campamento base”. Habiendo oscurecido y teniendo en cuenta que me voy a quedar sola en la masía durante un rato, puesto que el coche está a cierta distancia, semejante “gruñido” en vivo y en directo me produce cierta inquietud.
Una vez que David se ha marchado nos comunicamos a través de los walkies. Aprovechando que me quedo sola me dispongo a realizar unas pruebas de audio con la intención de captar alguna intrusión.

En dos ocasiones se mueve un plástico grande que hay colgado en la escalera por donde se accede a la sala en la que me encuentro, y donde anteriormente ha saltado el detector.







Puesto que también oigo como si hubiera alguien “trasteando” detrás del plástico, como escondiéndose, doy por supuesto que es David, pero luego al hablar con él por el walkie me doy cuenta de que no es él. David me comunica que está en el coche y que Copérnico y Andrea ya han llegado.

La segunda vez que se mueve el plástico el “ruido de acompañamiento” es más fuerte, también se oyen pasos, así que aunque pienso que puede ser el viento el causante de que se mueva el plástico, aunque pienso que quizá son ellos que ya han llegado. Pero de nuevo no son ellos puesto que me hablan por el walkie diciéndome que ya están subiendo.




También hay que tener en cuenta que durante el rato que estuve sola en la masía hubo un bajón de tensión considerable de la luz, pero afortunadamente solo quedó en eso y no hubo apagón.

He de decir que una vez todos juntos realizando las pruebas durante nuestra estancia en la masía, había bastante viento fuera y se oía como soplaba considerablemente, y sin embargo en ningún momento se movió el plástico mencionado anteriormente, lo que nos hace pensar entonces ¿Cuál fue la causa de ello entonces? . Por supuesto no descartamos ninguna causa natural, pero existe siempre la duda.



19.20: Realizamos la 1ª prueba de audio. La temperatura es de 12º, con un 73 % de humedad y la iónica es de 49’3.

19.33: Realizamos la 2ª prueba de audio. La temperatura es de 12º, con un 73 % de humedad y la iónica es de 49’8.

19.49:
Realizamos la 3ª prueba de audio. La temperatura es de 13º, con un 73 % de humedad y la iónica es de 50’2.

20.05: Realizamos la 4ª prueba de audio con ruido blanco como frecuencia portadora. La temperatura es de 13º, con un 72 % de humedad y la iónica es de 50’3.

20.26:
Realizamos la 5ª prueba de audio con luz infrarroja como frecuencia portadora. La temperatura es de 13º, con un 72 % de humedad y la iónica es de 50’4.

20.40: Realizamos la 6ª prueba de audio con luz negra y plasma como frecuencias portadoras. La temperatura es de 12º, con un 73 % de humedad y la iónica es de 51.


20.50: Una vez realizadas las pruebas de audio nos disponemos a ir recogiendo el equipo ara abandonar el lugar.


HECHOS OCURRIDOS


Después de realizar esta investigación de campo algunos del grupo, tanto esa noche como algunas noches siguientes, hemos tenido pesadillas con la masía, malestar general e incluso una pequeña racha de “mala suerte”.
Curiosamente es algo que no nos había pasado en otros lugares y, que en mi caso, al dejar de lado el tema y no seguir analizando el material obtenido, ha desaparecido. Es como si cuanto más tocábamos el tema más vida le dábamos a esa “energía negativa” que se había venido con nosotros.
Por tanto, llegamos a la conclusión de que lo que había ocurrido es que actuamos como esponjas y que, cuando estuvimos en las masía, absorbimos inconscientemente la energía negativa que había en ella, y que esa energía nos ha acompañado hasta que nos hemos olvidado del tema, entonces, es cuando hemos vuelto a la normalidad.

También he de decir que la sugestión puede ayudar a que todo se haga más “grande” de lo que es, aunque no creo que todo fuese sugestión, y más cuando no fuimos solo nosotros los que experimentamos estos hechos.
Al parecer no somos los únicos que hemos sufrido estos “efectos secundarios” al visitar la masía, ya que un amigo de Copérnico, por el que sabemos de la existencia de la masía, y otras personas que iban con él también han experimentado cosas similares e incluso una pequeña racha de “mala suerte”.

Lo curioso es que nosotros no sabíamos que ellos también habían experimentado estos hechos hasta que nos ocurrieron a nosotros y al comentarlo Copérnico con ellos nos dimos cuenta de la similitud.

Después de dejar pasar un tiempo volví a retomar el análisis del material y ya no tuve ningún problema.


RESULTADOS PSICOFÓNICOS
jj
1ª Psicofonía
Hablanco con David a través del walkie: Tenías que haberte llevado la cámara. G
No, ahora cuando vuelva. D
- Vale

2ª Psicofonía
Yo, ahora quiero saber si hay alguien que quiera ponerse en contacto conmigo. En este caso conmigo porque soy la única que está aquí. G
- Por qué

3ª Psicofonía
Segunda grabación, sigo sola, aún no ha vuelto David. G
- No

4ª Psicofonía
David ¿Han llegado Coper y Andrea ya? (por el walkie). Parece que no obtengo respuesta... G
- Eh, si que obtienes tu respuesta
5ª Psicofonía
El otro día alguien nos habló a través de este ruido. D
- Nosotros

EL NIÑO DE SOMOSIERRA

LA MISTERIOSA E INEXPLICABLE DESAPARICIÓN DE JUAN PEDRO MARTÍNEZ GÓMEZ “EL NIÑO DE SOMOSIERRA”


Julio de 1986, Andrés Martínez y su esposa Carmen Gómez emprenden un viaje desde una pequeña pedanía murciana, junto con su hijo de 10 años, Juan Pedro Martínez Gómez, rumbo a Bilbao. Viajan en un enorme camión cisterna, concretamente un Volvo F-12, que transporta 20.000 litros de ácido sulfúrico destinados a una empresa petroquímica.

Según el tacógrafo, que viene a ser como la caja negra del camión, emprendieron el trayecto a las 19.00 horas. Su última parada fue en el Mesón Aragón, en Cabanillas, a pie del puerto de Somosierra.
Lo extraño del caso es que después de su última parada y en menos de dos horas realizó 12 paradas en la subida al puerto de Somosierra.
Los profesionales de la carretera afirman que en un tramo tan corto no debía haberse realizado ni una parada, entonces ¿A que se debieron esas 12 paradas?

EL ACCIDENTE

Al parecer el camión alcanzó sin motivo aparente los 140 km/h, y en la Nacional 1 derrapó chocando frontalmente con otro vehículo de gran tonelaje. El camión se salió de la calzada e impactó contra una hilera de coches antes de estamparse contra un árbol, que fue cuando se produjo una gran brecha en la cisterna que hizo que toda la peligrosa carga se esparciera por la carretera. El ácido sulfúrico afectó a los campos y al río Duratón.

La Guardia Civil que se presentó en el lugar de los hechos encontró a Andrés Martínez y Carmen Gómez totalmente calcinados entre el amasijo de hierros.
Entonces no se sabía de la existencia de un tercer pasajero. Fueron los abuelos paternos de Juan Pedro quienes así se lo hicieron saber al Cuerpo de Seguridad del Estado al preguntar por el estado de su nieto. No se encontró ni rastro del niño. Al día siguiente la noticia era portada en todo el país:


LA DESAPARICIÓN

En un primer momento se pensó que quizá el cuerpo de Juan Pedro había sido diluido por al ácido sulfúrico, pero posteriormente expertos químicos demostraron que aquello no era posible, puesto que hay ciertas partes del ser humano, como los dientes, que no pueden ser destruidos por el ácido.

Jamás se encontró la menor pista sobre el paradero Juan Pedro. La única prueba que se encontró que confirmaba que el niño viajaba en el camión fue uno de sus zapatos. Peinaron la zona en busca del niño, buscaron pistas en el camión e incluso repartieron carteles con la fotografía de Juan Pedro, todo en vano, nunca más se supo nada más del pequeño.

Con el paso del tiempo son muchos lo que piensan que quizá secuestraron a Juan Pedro y el matrimonio comenzó la persecución del posible vehículo donde iba el pequeño y por ello el camión alcanzó esa velocidad extrema en tan peligrosa pendiente.

TESTIMONIOS

En la última parada que realizó el matrimonio el camarero afirmó que el niño iba con ellos.
Antes del accidente, algunos testigos afirmaron haber visto una furgoneta Nissan Vanette junto al camión, pero la policía nunca dio con ella.

Dos pastores de la zona fueron testigos directos del accidente y le confesaron a la abuela de Juan Pedro que justo después del accidente aparecieron 2 extraños individuos muy altos y de tez blanquecina, con acento extranjero y batas blancas. Ambos afirmaron que sacaron un bulto del camión y se lo llevaron. ¿Sería Juan Pedro aquel bulto?

Dos años después del trágico suceso, en las cercanías de Badajoz, fue visto un niño con la misma descripción y la misma ropa que llevaba Juan Pedro Martínez Gómez aquel día.
Desde entonces, la policía ha recibido muchos avisos de gente que ha visto un niño vestido de rojo que camina por la orilla de la carretera, casi siempre en las afueras de diferentes poblaciones rurales cercanas a Somosierra.
Este es sin duda uno de los casos más enigmáticos que aún perduran hoy en día y que perdurará siempre. Juan Pedro Martínez Gómez siempre será mundialmente conocido como “El niño de Somosierra”.

sábado 5 de enero de 2008

RUMMER TAVERN





Rummer Tavern es el pub más embrujado de Cardiff. Ha sido incluido en el libro "Cardiff Embrujado", elaborado por el grupo de Investigación Paranormal de Gales.



Se dice que en 1730 vivía un hombre en ese mismo edificio que era marinero. Un día al volver a casa después de un largo viaje encontró a su mujer con otro hombre en la cama. El marinero enloqueció y murió de celos. Se dice que desde entonces se pasea por el interior del pub. Dicen que suele verse a un hombre con una camiseta blanca por el sótano del edificio y los baños femeninos del Rummer Tavern, y que no hay porqué tenerle miedo pues es inofensivo.